jueves, 27 de noviembre de 2014

El principio del fin (Capitulo 02)

¿Quién soy? ¿Dónde estoy? ¿Qué hago ahora? Es lo que me pregunto a diario y de forma constante, a lo que siempre respondo mi nombre es José Amundaray Martínez, estoy en el centro comercial “Plaza center” o lo que queda de el, y ahora duermo, sin esas tres preguntas estoy seguro que enloquecería, son las siete de la mañana salí muy temprano del hotel, hace años que no visitaba el centro comercial, cada fin de semana venia acá con mi familia odiaba este sitio abarrotado por centenares de personas, caminar era una osadía en este lugar, niños fuertemente tomados del brazo de sus padres había luces por todas partes, tiendas por doquier, oferta decía aquí, 60 por ciento de descuento decía allá.

-A la orden Sr, a la orden Sra. Decían unas caras sonrientes al pasar a su lado, bajo esa cara estaba el cansancio escondido, las ganas de correr e irse a casa, porque aborrecían como yo este lugar la loca espera de cada quincena para cobrar el poco dinero que les pagaban por tan duro trabajo, pero aun así sonreían y daban la bienvenida a los clientes porque estaban obligados a hacerlo, yo nunca trabaje no me hacia falta en aquel entonces, me hubiese gustado poder haberlo hecho. Mi sitio preferido del centro comercial era el cine, con gusto esperaba en la larga cola mi turno para entrar a alguna función, amaba las películas, es lo que mas echo de menos ahora, estoy sentado en las sillas del cine observar a la pantalla vacía dan ganas de llorar, aun puede sentirse el sudor y la energía que dejaron las ultimas personas que estuvieron sentadas aquí, observo cotufas tiradas en el piso, tomo una mientras lagrimas surcan mis mejillas, pero no la como, Dios sabe cuanto tiempo tendrán tiradas ahí, es increíble como los ratones no las han aprovechado.

Recuerdo cuantas veces quise invitar a Valeria a ver una película, decirle: ¿quieres venir conmigo?, muchas veces me quede parado en su puerta, pero incapaz de tocarla, sabia que si lo hacia ella me rechazaría como lo hacia con todos los valientes que se atrevían a hacerlo, una vez observe por la ventana como un escuálido chico le propuso ser novios, recuerdo como me comieron los celos, pero sabia que ella lo despediría, lo hacia siempre y así fue, a ese chico simplemente le arrojo la puerta en la cara, no le dijo nada, solo cerro la puerta y ya, y yo me pregunto que habrá pasado si la hubiese invitado a salir ¿Me hubiera aceptado? ¿Me habría dicho que si? No lo se, y nunca lo sabré.

La primera vez que mire a Valeria fue en el 5° grado, ella con su familia llegaron a Caripe un día frio, su familia junto con la mía se hicieron amigos al instante, por vivir al frente de nuestra casa, pero aun así ella nunca me dirigió la palabra, solo de manera constante cruzábamos la mirada y me sonreía pero hasta ahí, no paso nunca otra cosa, solo eso, sonrisas y miradas, recuerdo que su cabello era rojo como las chispas encendidas del carbón y sus ojos eran negros como un azabache, y fríos como el hielo que nunca cayo sobre Caripe.

Cuando salgo del cine hago una breve lista en mi memoria por lo cual me encuentro hoy aquí.
1-Encontrar comida
2-Buscar armamento
3-Conseguir ropa

La comida la conseguiré en algún supermercado, se que en este sitio me encuentro completamente solo, pero es inevitable sentir esa sensación de ser observado, de que me miran de reojo, no se por que pero ya hacia varios días me encuentro expuesto,  alejo ese pensamiento de mi mente cuando llego al supermercado, me deprime mirar los carteles una pancarta dice que necesitan personal de trabajo sentir lo viejo de la hoja me hacen preguntarme ¿cuanto tiempo habrá pasado?¿Cuanto tiempo llevare solo en este lugar? Conseguir comida aquí no es difícil, en mi primera excursión si lo fue ya que tuve que romper un vidrio me llevo gran parte del día conseguirlo, pero al hacerlo me sentí dichoso, había olvidado lo que era ser feliz hasta ese día.
 La comida en su mayoría esta comida por animales, muchas de ellas no me sirven para nada, de manera mecánica me dirijo hacia los enlatados están intactos, cada que camino o cojo algo mi eco resuena en todo el lugar, hay  polvo, telarañas, y penumbra en este lugar. Cuando vengo aquí me siento profanando una tumba se que de alguna manera estoy robando, aunque creo que hoy en día esta legalizado robar.

Las armas es lo que mas necesito ya que en el hotel hay muchas plagas, los animales ahora son los dueños y señores del mundo, ya el hombre no manda aquí, ahora soy una comida mas, meto en la mochila que traje cuchillos, tenedores y una pala, luego de eso me dirijo hacia lo que mas hay en este sitio, tiendas, entro a la primera que veo deseando salir ya de este lugar, no me siento cómodo aquí, creo que será la ultima vez que lo visite, quiero ropa para protegerme de algún animal y su mordedura, no querré enfermarme de paludismo, o de dengue, cojo un par de suéteres, y unos zapatos, encima solo tengo puesto unos jeans gastados, no uso camisetas por el calor de esta ciudad, pero de noche si las necesito, el sonido de un cascabel me hacen envararme y alejarme de prisa de la tienda. Cuando me dirijo a la salida, me doy cuenta que afuera se desata una lluvia torrencial.


-Maldición. Mascullo. Es extraño escuchar lo agudeza de mi voz, a veces creo que me quedare mudo, que no hablare mas, por simplemente dejar de emitir sonido alguno. Se que es una locura lo que hare, pero saldré afuera, no me siento bien en este sitio, y así lo hago, al salir me empapa la lluvia me calzo los zapatos y camino por la maleza, ruego al cielo que no coja una peste, no pienso regresar de nuevo al hospital, estar en uno es sentir miradas por doquier, se que son las almas estancadas, se que están ahí fuera, preguntándose como yo lo hago ¿Qué hace el aquí? ¿Por qué no desapareció como hizo todo mundo?  Me gusta pensar, cuando pienso invento historias, e inventar historias me saca de mi triste realidad, chocho con un arbusto espinoso por andar despistado, estas plantas nunca estuvieron aquí, pero ellas se encargaron ahora de adueñarse de calles y caminos, todo este nuevo mundo es verde, los animales son libres, solo se matan entre ellos, no hay asesinatos ahora, no hay cazas, hay nuevas plantas, flores por doquier, y estoy seguro que dentro de pocos años, no habrá contaminación en la tierra, es una lastima que este nuevo mundo no este hecho para los humanos.
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Todo lo que hay a mi alrededor son lugares gastados, no hay caras gastadas como dice la canción de Gary Jules, pero solo mirar mi rostro en el espejo es sinónimo para pensar que aun las cosas no están muertas, aun estoy yo aquí, la humanidad esta cerca de extinguirse pero no lo ha hecho, no por ahora. Afuera aun se desata una lluvia torrencial, tirito de fiebre tal como lo pensaba camine 4 kilómetros bajo la lluvia fría de abril, me alegra tener fiebre, me gusta sentir esta calentura ahora, eso sirve para reprenderme tengo que olvidar las idioteces humanas, no hay nadie bondadoso ahí fuera para ayudarme, no hay médicos, ni residentes en medicinas, no hay enfermeras y no esta mi madre, estoy solo ahora, y he de apañárselas arreglármelas a mi manera y se que si rompo las reglas que yo mismo he forjado me las veré mal.

Número 01: No te acerques a los animales salvajes, ellos te ven como presa, o tú eres una amenaza.
Número 02: No te mojes con la lluvia en invierno.
Número 03: Abrígate bien en la noche
Número 04: Olvida las luces de afuera
Número 05:

Bueno no hay número cinco, aun estoy debatiendo en mi mente que haré con ella, no se pero últimamente esa sensación que tenia de ser observado se ha reanudado de forma creciente, en principio pensaba que solo era un juego de mi mente, al estar tan solo pensaba que sentir la presencia de alguien era una ironía causada por mi masa encefálica, pero ahora se que no es así me observan, hay luces afuera por las noches luces de miles de colores, a veces observo como iluminan el cielo, pero solo es a veces esas luces son esporádicas, como vienen se van. Es tan inverosímil todo lo que ocurre ahora, en ocasiones me pregunto que habría pasado si todavía hubiesen almas sobre la faz de la tierra,  y hubiera pensado que en algún futuro estaría completamente solo, si tal pensamiento hubiera invadido mi mente, quizá lo hubiera creído imposible, es increíble como algunos imposibles se vuelven realidad.

Es media noche ahora lo se por que me lo dice el reloj de pared que estoy seguro pronto empezara a fallar, observo lo muerto de afuera, no hay una sola farola encendida en la calle, una lluvia suave moja el pavimento a lo lejos un perro aúlla y yo suspiro, si tuviera al menos la compañía de un animal, si al menos hubiera un sombra que me acobijara en esta noche triste, realmente fuera feliz. Es irónico antes atesoraba sentirme solo.

-José hoy es la noche del baile ¿no te quedaras en cama verdad? Esa fue una de las últimas oraciones que escuche de mi madre cuando aun había vida en la tierra.

-Si iré mama, vendrán por mi esperare el baile comienza a las nueve. Le respondí

-Vamos tontito, dime que tienes pareja. Me quede en silencio ante aquello. -¿No tienes pareja? Mi mama se acerco a mí quizá para darme algún consejo, pero de manera errática me aparte de ella.

-Han llegado por mi, adiós. Pero era mentira no había nadie esperando por mi ahí fuera, cuando aun los seres humanos habitaban este planeta estaba solo, de alguna manera entiendo porque razón me quede, siempre fui invisible, quizá también fui invisible, también fui invisible cuando ocurrió todo..

Recuerdo de manera viva como aquella noche deambule por el pueblo como un alma estancada, las luces de las casas estaban apagadas, nadie caminaba por las calles aquella noche no era muy diferente a esta solo que en aquella se escuchaba la estridente música juvenil, atormentado el aire, me senté en un banco a observar la luna, no recuerdo nunca antes haber visto una luna llena tan gigante me quede toda la noche ahí contemplando su color, y cuando sentí que era una buena hora de regresar, camine por la misma calle muerta que llega a mi casa, me metí bajo las sabanas de mi colchón a esperar que muriera aquel día, y así esperar naciera otro, que la luz del día trajera algo nuevo para mi, pero la luz de día solo trajo soledad. ¿Que hubiese pasado si tal vez yo hubiera desaparecido como lo hicieron todas las personas, si tal vez me hubiera ido?

Un sonido tronante, interrumpe mis pensamientos y hace que tiemble de forma esporádica, me envaro ya que yacía en mi cama, y empiezo a buscar el armamento que hace días encontré en el centro comercial, están justo donde los deje, tomo la pala y me pongo de pies en la cama esperando que lo que entre a la habitación reciba mi golpe, pero me doy que no esta dentro del hotel, esta afuera y es un ruido alto y estridente, como los ruidos que causan las maquinas agudo y espeluznante, hace que mis gastados y algunos podridos dientes rechinen, y puedo escuchar como miles y una pisadas corren, animales gritan, lanzan alaridos, los perros maúllan de temor, y yo tiemblo, tiemblo como nunca esperando no descubrir que hace tal ruido, y que influye tanto terror.

En el sitio donde me encuentro es lo que antes era el Pen-house de un hotel de gran valor, el hotel era demasiado costoso por eso me vine aquí, quería darme lujos y sabia que había provisiones, y así fue, dure mas de 1 año sin salir de este lugar, enloqueciéndome por completo viviendo una vida esquizofrénica creyendo que las cosas marchaban bien, había electricidad, agua, medicinas, ropa y alimentos, era un paraíso, un paraíso que no podía dejar, pero ahora en las alturas y sin poder correr hacia ningún sitio, lo sentía como un infierno.

El ruido sigue rasgando el aire y siento que mis oídos explotaran, que de ellos saldrá sangre y mi cabeza palpita acelerada, sudo y aun me tiembla todo el cuerpo entonces hago lo que pensé no haría, quito las cortinas que protegen los vidrios y abro la puerta que da al balcón, el rugido aun es peor, puedo escuchar como los animales corren despavoridos, entonces es cuando llegan las luces miles de colores alumbran el cielo rosa, azul, verde, es como estar en una discoteca, me quedo petrificado cuando siento que todas esas luces me apuntan a mi y cuando escucho como empieza a rasgarse el hotel, como se parten vidrios al algo estar rompiendo las ventanas y como oigo a mi corazón latir galopante, sin pensarlo dos veces corro, corro cuando siento que estoy en el pasillo y me aproximo a las escaleras, corro como nunca en mi vida había corrido y cuando salgo a la calle corro mas deprisa sin detenerme y entonces es cuando me doy cuenta de forma tardía que después de todo en la tierra no estoy tan solo.

lunes, 17 de noviembre de 2014

Mis Whatsapp con mamá, Alban Orsini



Sinopsis:


«CijkiopplypM'po» es el primer whatsapp que una madre envía a su hijo con su nuevo smartphone. Recién iniciada en las nuevas tecnologías y entusiasmada por la facilidad de irrumpir en la vida cotidiana de su retoño, aprende a manejar el nuevo teléfono a costa de la paciencia del chico.
Moderno, fresco y divertido, este relato demuestra que hoy las historias también se escriben por whatsapp.

Opinión personal:


Este libro tiene un formato diferente, mediante el cual creo una historia que a simple vista tiene poca profundidad, pero conforme vas leyendo puedes adentrarte en una relación madre-hijo que se logra a través de un medio virtual.

Los toques de humor son frecuentes, nos encontramos frente a una madre y un hijo bastante irónicos, los cuales llevaran estas conversaciones a niveles muy chistosos pero cargados de sentimiento. A que no se me olvide la abuela, es un personaje que creara unas cuantas situaciones poco convencionales por así decirlo.

Mediante estos mensajes pasaremos por diversas fases, comenzando con la madre aprendiendo a usar no tan solo el app sino el dispositivo electrónico como tal, y con las mil y una descabelladas preguntas que esta madre novata tiene acompañada de las no muy claras explicaciones de su hijo. También conoceremos detalles de la vida de ambos tanto en el amor como el desamor, la enfermedad y la necesidad.

Recomiendo mucho este libro para aquellos que quieran explorar un modo de lectura distinto, no es una historia con un sinfín de personajes, no tiene giros inesperados ni tramas enredadas, pero es en esa sencillez en donde cautiva y deja un mensaje; dejándonos comprender que las brechas generacionales pueden saltarse y las nuevas tecnologías pueden unir a dos personas con tan solo un click, lo único que se necesita es estar dispuesto a mantener la unión.

Recuerden el correo es el siguiente literatura_pjblog@hotmail.com, no olviden escribirnos sus dudas, sugerencias o pedidos, con el mayor de los gustos responderemos a sus comentarios. En este correo tomo los pedidos de libros.


Juan Carlos Cortes 

domingo, 16 de noviembre de 2014

El principio del fín (Capítulo 01)

Cuando desperté aquel día no note nada extraordinario, no es que yo sea el tipo de persona al que le pasan cosas increíbles al contrario, creo que soy el ser mas normal de la tierra. En aquellos momentos recuerdo como me preocupaban tantas cosas, puedo recordar de manera viva ese choque de inseguridad recorriendo mi cuerpo, el titubear cuando me iba a dirigir a alguna persona, la cabeza gacha cuando caminaba cerca de alguien y el miedo irracional que le tenia a la vida; solía pensar que Dios era injusto conmigo lo que mas anhelaba era la muerte, y fue irónico lo que me paso aquel día de Enero de hace tanto tiempo.

Llueve fuerte sobre Caripe una llovizna fría que hacia que cualquier habitante se hundiera en sus sabanas y no quisiera salir, una de esas lloviznas que a cualquier viejo hacia doler los tuétanos, una de esas que hace tanto frió que esperas ver copos de nieve, lastima que eso nunca pase aquí. El reloj de mesita me avisa que son las ocho de la mañana, me levanto de un salto de la cama sobresaltado. -¿Por qué no me habrá levantado mi madre? Me pregunto de manera interna. Me recuesto otro rato escuchando como la lluvia empapa las calles y hace ecos con sus chapoteos, me doy cuenta que no se escucha el sonido de nada, excepto el de la lluvia, ni siquiera se oyen los coches que llenan de contaminación acústica el pequeño pueblo empinado.

Es Enero así que el frió esta fuerte, salgo de la habitación y cuando abro el balcón una ráfaga fría me llena de aire gélido y me empapa de agua, el balcón de ella esta oscuro, me gustaría tirarle alguna piedrita y gritar a los cuatros vientos que me gusta, pero eso no lo are y menos yo un completo cobarde, afuera hay tanta lluvia que se me dificulta ver, solo las luces de las farolas alumbran las solitarias calles. Es extraño solo hay lluvia nadie corre por ella, nadie camina, todos los negocios están cerrados, es lógico hay demasiado frió nadie quiere salir. Lejos de las casas de madera y el piso empedrado miro las montañas vecinas empapadas de neblina las visten como un bello y protector manto, vuelvo a situar la mirada en su balcón con la esperanza de que ella encienda la luz y me deslumbre con su bello rostro, pero no lo hace, paso largo rato ahí parado solo con una pequeña bata de baño bajo esa lluvia torrencial esperando nada, se que si sigo en mi balcón mojándome en la lluvia pescare una gripe o pueda que una fiebre, pero no se que me hace quedarme allí.

Discúlpame por no presentarme es que en estos tiempos y por lo que he vivido se me ha olvidado hasta quien soy, a veces las lagunas mentales llegan trayéndome recuerdos de mi vida pasada no se porque pero, solo recuerdo a Valeria y a mi familia, no hay mas recuerdos solo esos, y Caripe aquel pobre pueblo hundido ahora en tinieblas no lo puedo olvidar, el llanto llega a mi cuando recuerdo aquella formación rocosa, aquella caverna que llevaba el nombre de "cueva del guácharo", solo eso llega a mi mente, vuelvo a pedirte disculpas mi nombre es José, no te digo mi edad porque no la recuerdo cuando ahora miro mi rostro en el espejo del hotel donde vivo calculo que tengo unos quince años lo siento así, pero pueda que tenga mas estoy mucho mas flaco, desvalido y pueda que me empiece a volver loco, digo una persona que su mejor amigo sea un tv plasma que no puede encender y una almohada sucia no puede decirse que este normal, nunca me considere normal, siempre pensé que sufriría algún tipo de trastorno, que mi vida sucumbiría de manera rápida e inesperada, que moriría joven, que no seria especial, pero cuando me desperté aquella mañana, cuando pase horas en mi balcón y me di cuenta que Valeria no encendió su luz, cuando dejo de llover y note que nadie caminaba por las calles me di cuenta que algo iba mal, salir de mi habitación y no encontrar a mis padres fue lo que me enloqueció, ese día esta grabado en mi mente y lo recuerdo de forma viva, mi corazón latiendo mientras gritaba, recuerdo como salí casi corriendo de la casa y gritaba tan fuerte que alborotaba a las aves, tocaba puertas y ventanas pero nadie salía, parecía que todos se habían ido de Caripe, que todos habían dejado sus hogares y el único que se quedo fui yo.

domingo, 9 de noviembre de 2014

My Live Next Door - Huntley Fitzpatrick

SINOPSIS: Un magnifico debut acerca de la familia, la amistad, el primer amor y cómo ser honesto con la persona que amas sin traicionar a otra.

“Una cosa que mi madre nunca supo, y que desaprobaría mas que nada, era que yo observaba a los Garretts. Todo el tiempo”

Los Garretts son todo lo que no son los Reed. Ruidosos, numerosos, desordenados, cariñosos. Y cada día día desde su balcón, Samantha Reed de diecisiete años desearía ser una de ellos… hasta que una noche de verano, Jase Garrett sube a su terraza y cambia todo. Mientras los dos se enamoran  intensamente, la familia de Jase hace a Samantha una de ellos. Entonces en un instante,  su mundo pierde su soporte y de repente se enfrenta  a una decisión imposible. ¿Qué familia la salvara? ¿O es tiempo de que se salve ella misma’

Una maravillosa lectura de verano, llena de personajes que se quedaran contigo mucho tiempo después de que la historia termine.