jueves, 11 de diciembre de 2014

El principio del fin (Capitulo 04)

Andrea era una chica menuda, pero eso no le quitaría lo salvaje y letal, había observado como tumbaba de un hachazo a un ciervo, era tan pequeña no tendría mas de catorce años, pero como yo se había quedado en la tierra, se adapto al mundo ella sabia que la vieja vida había quedado atrás yo no, escogí la vida fácil. Ella conduce una Chevrolet de los años 80 su color es rojo pálido pensé que no sentiría jamás el rugir de un motor y la sensación de ir sobre algo con ruedas, pero ahí estaba yo, sentado al lado de la chica del bosque, observando como manejaba la vieja camioneta quizá era de su padre, y escuchando una música en ingles también vieja, y sabia que era vieja porque conocía la canción.

-Sing me to sleep, sing me to sleep. Era asleep de The Smiths escuche la canción sin darme cuenta que lloraba, hace mucho, mucho tiempo no escuchaba algo tan bello.

La mayor parte del viaje transcurrió en silencio, me había jurado que de encontrarme con otra persona, le bombardearía en preguntas, le haría tantas que esa persona se hubiera aburrido tanto que me hubiese dejado otra vez solo, pero aquí frente a esta muchacha de pocos años no se me ocurre nada que decir, salvo callar. No sabía adonde me llevaba, pero todo era mejor que estar solo y sabia bien que cualquier compañía era agradable, después de un rato la chica encendió un cigarrillo mientras aparcaba el carro en una calle montañosa, me quede dentro tiritando de frió hacia tanto tiempo que no sentía el frió tan fuerte, observe como daba caladas y como botaba humo, odiaba a la gente que fumaba mi mama sufría de cáncer de pulmón, así que crecí aborreciendo el olor del tabaco.

-¿Quieres uno? Pregunto acercándose a mi ventana. Le negué con la cabeza mirando el vacío, a esto ella siguió fumando mientras se alejaba, me di cuenta que su acento era diferente al mio lo note en la forma en que entonaba las palabras,  me baje del carro y deje que el frió me invadiera, era agradable volver a sentirlo experimentar de nuevo cosas que creías olvidadas.

-¿Cómo te llamas? Susurro Andrea a mi espalda. Se dio cuenta que iba a orinar y se alejo riendo tontamente, me temblaron las manos había olvidado lo que era sentir compañía.

-José. Le respondí después de un rato.  -¿Qué pequeño es el mundo verdad? Le pregunto a Andrea mientras una sonrisa curvaba mis labios, otra vez volvía a llorar. Cuando se disponía contestarme la interrumpí ¿Sabes hace cuanto empezó todo? Ella al principio se noto confusa como si mi pregunta fuera algo de lo que todos hablan, algo de los todos los que se quedaron en la tierra deberían de saber. 

-Hace tres años. Respondió como si aquello fuera lo más obvio del mundo.

-¿De donde eres? Pregunte de nuevo.

-Trinidad y Tobago llegue a Venezuela en un bote junto a un grupo de personas, en nuestro país no ocurrió nada nadie desapareció, o no lo se, quizá ya no quede nadie, pero estando ahí se desato el caos. Observe como se le retorcía la voz mientras narraba, le puse una mano en el hombro alentándola quizá para darle algún consuelo. –Venga vámonos ya llevo tres días buscando comida, han de estar preocupados. Cuando oí la palabra comida note como me gruñeron las tripas, Andrea escucho el rugido ya que luego de un rato me dio un barra de chocolates,  me daba la peor marca de chocolate, la que comúnmente veía en las estanterías y no le prestaba atención, pero me lo comí todo bocado a bocado, y ese insignificante chocolate me supo a gloria.

-Can you speak english? Pregunto mientras volvía a encender la camioneta, sentía podía viajar en ella toda la vida sin aburrirme.

-A Little. Conteste, me hubiese gustado poder hablarlo con fluidez, ya que la mayoría de sus palabras no se entendían y se quedaban trabadas entre sus dientes. –I'm sorry.

-¿Hechas de menos tu ciudad? Pregunto de nuevo. Su pregunta me hizo reír fue una sonrisa entre cortada y triste.

-Salí de mi ciudad hace tres años cuando todo comenzó, salí pensando con la vaga idea tal vez, que no regresaría nunca mas a ella, y ahora tu me estas regresando a ella, vuelvo a regresar al sitio que abandone esto es Caripe aquí nací y aquí me críe.

-¡Vaya! después de todo tienes razón, el mundo es bastante pequeño las personas que dejamos mi ciudad junto conmigo, vivimos aquí desde entonces en una cueva. No tenía necesidad de contarme mas detalles porque sabia cual era esa cueva, y bien sabia la razón por la cual estaban ellos ahí, la misma les brindaba protección. –Ella nos protege de los seres de afuera, últimamente están alborotados, mas activos no se que es lo que buscan, pero si quiero averiguarlo quiero respuestas.

-¿Crees que me trataran bien las personas que están contigo? Espere largo rato la respuesta pero no llego, lo que vinieron después fue mas olor a cigarrillos, y música de las que a mi me gustaban, en ingles y bastantes viejas, hubo una en particular que capto mi atención, lo poco que logre descifrar era el coro se repetía mucho y decía:- Contigo y o sin ti, yo no puedo vivir contigo o sin ti. Deje que la música me relajara que olvidara el temor que sentía, temor a lo desconocido ya que no sabía como me recibirían esas personas, como recibirían quizá al único habitante vivo de Venezuela.

No hubo necesidad que ella me dijera llegamos, ya que sabia bien que lo habíamos hecho, ahí estaba la cueva, justo como debería de haber estado siempre, impotente, majestuosa, podrían pasar miles de años y aun ella seguiría ahí, llegamos cuando empezaba a caer la tarde y observábamos como los guácharos (1) salían con su sonido ensordecedor, observe como corrían 3 personas a recibir a la chica, todos hablaban ingles, cuando notaron mi presencia, cuando hice contacto con ellos, mi corazón dio un vuelco, se paralizo por segundo, y mi respiración se volvió entrecortada, era asombroso volver a ver gente, era increíble escuchar palabras otra vez.




-Vaya Andrea. Comento uno de los hombres en español, era un negro alto y fornido y temerario era la clase de personas que se miraba amenazantes, esas que es mejor mantenerse alejados. –No fui el único que traje visitantes a casa, por lo que noto tu también.


Notas: 
01: Guácharo: El guácharo (Steatornis caripensis), también conocida como ave de las cavernas o pájaro aceitoso (como enlatín, steatornis, o en alemán, Fettschwalm y en inglés, oilbird), es una especie de ave propia de Sudamerica.
Es la única especie del género Steatornis y de la familia Steatornithidae, y la única ave frugívora nocturna del orden, y una de las pocas aves, y la única nocturna, que navegan por los ecolocación en condiciones de baja luz. (Wikipedia)

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La vida en la cueva no era tan mala, tomando en cuanta que ya no estaba solo y que no necesitaba buscar comida, bien por que los arboles nos ofrecían alimentos, bien por que Andrea quería siempre andar de excursión, pero sola no dejaba que nadie le acompañase, pensé cuando la conocí seriamos amigos, o que nos llevaríamos bien, pero luego de llegar corrió a los brazos de una chica y eran básicamente inseparables, lo único malo de esta caverna era la humedad, el temerario frió, y los guacharos, ellos eran realmente insoportables, cuando pensaba podría dormir ellos con sus alaridos me hacían gritar, aunque a veces sin querer alejaban mis pesadillas. 

-Toma. Karina me ofreció alimento me sonrió y se sentó a mi lado, siempre al lado de su pequeña Anna. Ambas llegaron el mismo día que yo, traídas por Michael, el negro que pensé temerario, aunque realmente si le pondría un nombre le llamaría: Alto negro solitario arrogante con el me mantenía al margen, rara vez hablaba y cuando lo hacia era para darnos trabajo, así que me alejaba casi siempre de el.

-Gracias. Dije mientras sonreía a Karina y tomaba la pequeña mano de Anna. –Hola linda chica ¿Cómo estas hoy? Eso sirvió para que se ruborizará y se escondiera bajo las faldas de su madre. Anna en realidad era su pequeña hermana.

-¿Echas de menos a tus padres? Inquirió Karina le negué con la cabeza, aunque era mentira realmente los quería ver otra vez -¿Y que hay de ti? Pregunte con una sonrisa.

-No, aunque realmente quisiera aparecieran por arte de magia y me echaran una mano con esta diablura de lucifer. Dijo mientras alzaba a su hermana y le hacia cosquillas en su pequeña barriguita, formamos tanto relajo que los guacharos se escandalizaron, y Michael nos envió miradas desaprobatorias. –Creo que no le caemos bien. Volvió a hablar Karina entre los dientes.

-A el solo le cae bien su sombra, oye salgamos a pasear, estoy demasiado aburrido y siento que quedare ciego con tanta oscuridad. Nos levantamos riendo y parloteando pasando por el lado de los trinitarios.


-¿Qué edad tenias? Digo cuando todo pasó. Me sonrió y me tomo del hombro mientras bajábamos la colina.

-Veintidós, ahora se que parezco una cuarentona, pero no importa ya que al ser una de las pocas mujeres sobre la faz de la tierra eso aun me hace hermosa. Volvía a reír, era increíble charlar con ella. 
Nos sentamos bajo la sombra de un árbol, y ahí pasamos parte de la tarde hablando de cualquier cosa mientras la pequeña Anna jugaba, al poco rato se quedaron dormidas. 
Me gustaría saber si sus sueños eran como mi ultimo sueño, corría por calles de una ciudad en la que nunca había estado, era de noche y llovía mi carrera se debía  al objeto volador, me perseguía sin tregua, por mas que corriera no cesaba, por mas que me escondiera el me encontraba hasta que simplemente deje de correr, y el se poso sobre mi, una luz cegadora salió de el y me invadió por completo, sabia que estaba perdido, hubo mas luz y de repente no había nada, solo el comienzo de otro día ya que había despertado.

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lunes, 8 de diciembre de 2014

Libro insanity - Lauren Hammond


¡Hola! primero que nada buenas tardes, chicos, chicas, señores, señoras y publico en general :D hoy les traigo una reseña  (Les dejo el libro para que lo descarguen también) de una trilogía que para MI, fue excelente he de admitir que no he podido leer el libro tercero porque actualmente no dispongo de tiempo bueno aquí vamos :*
Sinopsis
Algunas veces, el amor… puede volverte loca...
Adelaide Carmichael y Damien Allen no podrían ser más diferentes.
La madre de Adelaide la abandonó cuando tenía diez años, dejándola ser criada por su abusivo y alcohólico padre.
Damien por otro lado, proviene de una familia acomodada, es una celebridad local, y parece tener un futuro brillante frente a él.
A pesar de sus diferencias, Adelaide y Damien son jóvenes, rebeldes, y están fieramente enamorados.
Y tienen un plan.
Van a huir.
Estarán juntos para siempre.
Y su plan salía como lo planearon, hasta que ocurrió una tragedia y por alguna razón, Adelaide terminó en el hospital para enfermos mentales de Oakhill.
Adelaide no tiene idea de lo que hizo para terminar en Oakhill, pero sabe que una cosa es segura…
No quiere estar allí.
Y después de que Damien la siguiera para ayudarla a escapar, Adelaide poco a poco une todas las piezas que su memoria había perdido.

Y no le toma mucho tiempo a Adelaide entender que algunas veces…

el amor verdadero nunca muere.
Reseña
Adeleide es una chica ordinaria estadounidense, vive con su padre un borracho que la maltrata en un pequeño pueblo, todos los días sale a ejercitarse y trata de volver temprano para que su papá no note su ausencia, según su padre la madre de esta la abandono ella la mayor parte del tiempo esta deprimida pensando en un futuro que tal vez no llegue, resignada a una vida solitaria hasta que un día de la nada aparece Damien un joven adinerado, guapo y algo arrogante que vive cerca de ella, el la terminara enamorando y ella tal vez por el vacío de ser querida se terminara enamorando de el, ella por fin deja de sentirse sola y su mundo empieza a brillar, juntos trazan un plan y se aferran a el, ellos desean escapar vivir lejos de sus vidas, se aferran a ese futuro como algo indispensable, con él ella conocerá la pasión, el la necesidad de proteger a alguien, y pensar en otra persona.

El padre de ella va ser enemigo de la historia, siempre llenándola de maltratos y eliminando todo lo que a ella le hace feliz, por otro lado la madre de el, será la enemiga que le hará la vida añicos si esta no se aparta. Frente a todo pronóstico vivirán una pasión desenfrenada y seguirán con su plan de huir de allí, hasta que por una razón ella despierta dentro de una pesadilla, no es su casa el sitio donde se encuentra ahora, esta en OakHill un hospital psiquiátrico. Entonces ¿Qué fue lo que hizo nuestra chica para acabar en un manicomio? Su estancia en ese lugar le revelara que fue lo que le llevo a estar ahí, y Damien él le prometió protegerla, él en el hospital querrá ayudarla. 

Aurora será una amiga de nuestra protagonista, ella tambien esta interna y su cabeza es el mapa que Adeleidi necesita leer; por otro lado el Dr Watson un hombre misterioso que siempre queriendo ayudarla sin ella saberlo él posee sus recuerdos, estos dos personajes serán cruciales y le ayudaran a recordar una vida que ella misma ha olvidado, que ella quiso tirar.

El libro esta narrado en primera persona y te ofrece dos escenarios, la vida pasada de nuestra chica y su actualidad, es una obra majestuosa que no PUEDES dejar de leer.

Entonces ¿Qué harías si te encontraras en un hospital mental y el porque estas ahí, no tiene respuestas?
Califiquen mi reseña con un comentario ;)

domingo, 7 de diciembre de 2014

El océano al final del camino, Neil Gaiman.


Sinopsis:


Un hombre vuelve a la zona donde vivió hace cuarenta años para asistir a un funeral. En un arranque incomprensible e inesperado, decide acercarse a la casa de su amiga de la infancia, Lettie. Y es ahí donde los recuerdos que no sabía que tenía empiezan a fluir, como el océano que Lettie insistía que era, en realidad, su estanque. La memoria se mezcla con la fantasía mientras el protagonista nos cuenta un viaje imposible, en un mundo que puede o no existir, repleto de monstruos imaginarios que se hacen reales en el relato de ese niño de siete años. Tan reales como los monstruos que los adultos si podemos entender y temer, y ante los que la única defensa con la que cuenta el niño son las tres extravagantes mujeres que viven al final del camino. 

Opinión personal:


Este es un libro que invita a recordar, a enfrentarse con los temores, las angustias y las preocupaciones de la niñez, pero que gracias a las mágicas palabras del autor también nos hace evocar una de las más poderosas armas contra estas situaciones, la fantasía.

La historia nos lleva de viaje por los recuerdos de infancia de un hombre, que al regresar al lugar de la niñez, comienza a recordar cosas que había olvidado, entre ella a Lettie Hempstock, su madre y su abuela; tres personajes que viven en una granja al final del camino y en donde hay estanque que en realidad es un gran océano.

Cuando conoce a Lettie es cuando la fantasía es liberada, mediante la intervención de esta niña conoce un mundo paralelo al nuestro en donde vive algunas aventuras, una de las cuales trae consecuencias indeseables al plano de la realidad. Es aquí donde el protagonista debe de hacer uso de toda su resistencia y valentía para evitar que un ser traído de otro lugar arruine su vida.

De nuevo hago énfasis en lo poderosos que son los recuerdos y en cuanto más es la mente, que puede suprimirlos cuando estos amenazan con hacer más daño del necesario. Por otro lado toda la fantasía que traen consigo el trió de mujeres Hempstock y aquel ser lleno de maldad al que se enfrentan, al menos la del villano también pueden ser trasladada al plano de la realidad como la forma en la que un niño percibe, enfrenta y es afectado por situaciones tales como la infidelidad, la pobreza, el divorcio y las riñas familiares.

Los invito a que se sumerjan en este océano de imaginación y disfruten de este gran libro, ya que esa habilidad que tiene para evocar es lo que precisamente lo hace tan fascinante. Lleno de personajes entrañables y bien manejados les asegurara un tiempo de entretenimiento de calidad.

Recuerden el correo es el siguiente literatura_pjblog@hotmail.com, no olviden escribirnos sus dudas, sugerencias o pedidos, con el mayor de los gustos responderemos a sus comentarios. En este correo tomo los pedidos de libros.

Juan Carlos Cortes 

martes, 2 de diciembre de 2014

El principio del fin (Capitulo 03)

Me encuentro tumbado en un viejo árbol de un pequeño bosque, no se  exactamente donde estoy he corrido tanto que mis pies presentan heridas horrendas debí tomar los zapatos pero los deje, el terror me hizo no ser cauteloso es de noche y cerca del árbol donde me encuentro un búho ulula de manera frenética, hace horas no se escucha ningún ruido salvo el de los animales del bosque y el vaivén de los arboles al llegar la brisa, hay tanta penumbra que no puedo ver nada, pero me encuentro alerta a todo, de manera mecánica giro la cabeza en dirección a un ruido que se escucha a lo lejos mi mente decodifica es una pequeña rama al partirse, quizá algún venado sea el causante de eso.

Trato de dormir, pero no puedo estoy seguro que de cerrar los ojos vendrán las luces o algún animal me dará caza, es mejor mantenerme despierto mis tripas resuenan del hambre tengo mucha, la boca la tengo seca y por ratos me sorprenden mis temblores, en parte es por el temor que experimento ahora y en parte es por la briza fría me magulla mi desprotegida piel.

A veces me pregunto que habrá pasado con todas las personas uno simplemente no puede desaparecer sobre la faz de la tierra sin dejar rastros. Y ¿si tal vez esas luces saben que me quede y me buscan? ¿Si ellas me reunirían con mis padres? Vería a Valeria de nuevo, la sola idea de pensar en ella hace que mi corazón de un vuelco, tal vez ella este en un sitio mejor, tal vez mis padres también lo estén, lo que no puedo entender y no se por que me lastimo ahora con estos recuerdos es ¿Por qué yo no fui a ese sitio? Por que la vida fue tan cruel conmigo, no fui una persona crue lo se gracias a lo poco que recuerdo de mi pasado, recuerdo cosas que creí había olvidado, es bueno recordar o quizá no sean recuerdos quizá sean solo mis alucinaciones, juegos de mi mente.

-¿Por qué simplemente no hablas con Valeria? Pregunto Andrés mientras veíamos en la tele un partido de fútbol.

-Si fuera tan fácil. Le respondí, mientras la observaba peinarse desde mi balcón.

-Eres un idiota, esa mujer esta loca por ti, obsérvala solo mira allá, deja la ventana abierta espera a que le digas algo, rechaza a todo el que la invita. Decía Andrés mientras se bufaba, el era mi único amigo, fue la única persona salvo mis padres en la cual llegue a confiar, pero entiendo porque no recordaba nada de el, en mis recuerdos solo estaban Valeria, Caripe y mis padres, nadie mas solo ellos. –Te diré una cosa José si no invitas a esa chica a salir lo haré yo, el baile será la próxima semana, vamos atrévete a hacer algo por primera vez en tu vida, vives una vida solitaria pasas demasiado tiempo solo.

Ese recuerdo muere ahí en esa escena, en aquellas últimas palabras que me dijo aquel amigo que ya olvide. –Acabaras viviendo la vida solo. Quien pensaría que después de todo aquello se cumpliría de forma alarmante, demasiado tiempo solo.

Me gustaría que la noche trajera consigo otro recuerdo, que mi mente divagara por mares o se perdiera por ahí, que en su viaje pudiera dormir y me diera algo de paz, pero la paz no llega y ahora menos que la imploro como un desahuciado. Mis recuerdos son como nebulosas preciosas formaciones de gas y polvo que se forman en el espacio son hermosas y así son mis recuerdos, y para mi son nebulosas porque las mismas podrían aniquilarme, mis recuerdos me aniquilan es lindo cuando llegan, pero me hacen ver que mi pasado no es muy diferente a este futuro que la vida me dio.

Cuando el sueño me empezaba a vencer escucho el ruido y las luces llegan todo a mi alrededor se ilumina como si miles de farolas invisibles fueran encendidas, el susto me hace envararme, y hace que escuche un rugido metálico el mismo que oí en el hotel, justo ese sonido espeluznante que me hizo abandonar lo que pensé era mi hogar, esta otra vez aquí ahora atormentándome, se que debo correr pero estoy petrificado por el terror mis piernas se quedan clavadas en la tierra, oigo como gime el viento el mismo arrastra hojas secas y me envuelve los pies como si fuera un protector manto, siento como poco a poco el rugido metálico se acerca mas y mas, y observo como las luces se internan de manera volátil en el bosque, cuando siento que ya esta demasiado cerca eso que causa tanto escándalo me tiro al piso y me baño con todas las hojas cecas que encuentro. Solo dejo libre a mis ojos para observar, quiero descubrir que causa tanto espasmo es entonces cuando escucho las pisadas, los animales huyen del bosque buscan protección, una parte de mi cerebro dice corre, la otra esta deseosa de observa, de mirar lo que esta pasando.

Y es entonces cuando la miro, esta ahí parada como si nada se desatara afuera, como si no oyera el ruido, solo me observa sin mas y no se por cuanto rato me quedo ahí aplastado bajo las hojas, pero cuando miro que ella corre, me dispongo a seguirla, entonces es cuando siento que me persiguen y las luces otra vez me enfocan, me iluminan como si yo fuera una presa,  ahora corro sin detenerme buscando a la chica.

-Espérame por favor. Grito fuerte. Pero nadie responde.



Y corro mas porque escucho el sonido de algo que vuela, había olvidado el sonido de los aviones, pero es muy similar este sonido con el de ellos, algo vuela sobre mi cabeza, lo observo es un objeto plano y emite luces de miles de colores, y mientras vuela, libera un tubo que va recogiendo todo lo que esta en el piso, muy parecido a una retroexcavadora, y justo esa maquina quiero atraparme llevarme con ella, pero ante esto corro mas deprisa, zigzagueando para lograr despistarlo, pero no me da tregua, no se detiene, no se por cuanto rato mas corro, pero me detengo al escuchar que el sonido empieza a morir y me escondo en una pequeña madriguera de un árbol y solo salgo cuando el grito deja de escucharse, observo como empieza a nacer el amanecer, todo a mi alrededor en pocos minutos se llena de claridad a lo lejos se vislumbra el tejado de una casa, me acerco a ella y ahí esta llena de maleza y enredaderas, es grande y hermosa, me siento un rato a descansar en el jardín, me da miedo entrar en ella, pero descanso otro rato la noche pasada fue sorpresiva para mi, gracias al objeto volador y la chica del bosque.

















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¿Qué crees que hay más allá de la muerte?

 Científicos, religiosos, ateos, miles de personas se han hecho esta pregunta, e inclusive tu y yo, la muerte es la larga despedida, muchos esperan reencontrarse con los que amaron algún día¿pero que tan cierto puede ser eso? El otro día, mientras visitaba un hospital una madre lloraba porque su bebe recién nacido había muerto, digo ¿un bebe que no sabia quien era, esperara reencontrarse con algún ser querido? ¿A dónde irán los niños que mueren? ¿Les esperara volverse ángeles? luego cuando mueran sus madres ¿Cómo lo encontraran? Esto lo averiguare ahora, esta es la ultima nota que escribiré, he decido ponerle punto y fin a mi vida, la muerte llega en cualquier momento si, pero yo no le daré ese poder, nosotros controlamos nuestras vidas, también elegimos nuestra muerte.

Keila Ramos 2007 1 

Cierro el cuaderno que abrí por curioso y lo lanzo al piso, esas fueron por lo visto las ultimas palabras de esa chica que decidió acabar con su vida en el 2007, me encuentro en la casa que vi cuando me escabullía de la nave, llevo tres días sin salir de este lugar, observo como muere cada tarde, y como nace con los colores del crepúsculo el amanecer, los pájaros me cantan cada mañana y los grillos me atormentan por la tarde, me siento seguro en este lugar, es una casa inmensa, hay comida, las camas están hechas, ropas por doquier me susurran: -Úsame quítate esos harapos. Un sótano que me aterra me dice que me puede proteger, y un hatico tiene tantos libros y cosas antiguas que bien podría pasar toda mi vida encerrado en este sitio sin lograr aburrirme.


Cuando entre a este lugar, una sensación de extrema tristeza me invadió por completo, la mesa del comedor estaba servida, los platos conservaban aun restos de los alimentos que una vez lanzaron sobre ellos con la esperanza de darse un festín, un festín que nunca llego, otra cosa que me deprimió fue el cuarto de un pequeño, la cuna estaba adornada, había peluches de felpa, un biberón viejo y fotografías del pequeño sonriente, sus hoyuelos estaban tornados rosas, deslice mis manos por la cuna, y recordé aquellas ganas locas que tenia mi madre de tener un bebe, deseaba tener otro hijo, siempre lo quiso, pero sus intentos fueron mas que inútiles. Tal vez Keila Ramos se quito la vida por perder a un bebe. 

Todo en esta casa marchaba bien, sentía plena dicha y seguridad era  como un castillo, estaba bien protegida por el bosque, los animales no saltarían la cerca y yo estaría bien, podría dormir tranquilo, y así fue durante tres noches hasta hoy que leí la nota, recuerdo que hace tiempo, cuando aun los maestros enseñaban en  las escuelas, un profesor dijo una cita, no la recuerdo toda completa pero era algo así: -“Una de las principales enfermedades de los seres humanos es su inquieta curiosidad” 2. Y bien que tuvo razón  ya que me encontraba bien en esta casa, pero esa nota me hicieron preguntarme algo ¿Y si estoy muerto? ¿Y si morí y estoy atrapado en la tierra? ¿Y si solo estoy viviendo mi propio purgatorio? Quizá después de todo por eso es que me quede, nunca en el mundo había ocurrido algo como esto, y era ilógico que de tantos humanos sobre la tierra solo quedase yo, y la chica del bosque, pero se que ella no era real, ella es solo la necesidad que tiene mi mente por querer ver alguna otra persona.

Lo he decidido me iré de esta casa, desde que leí la nota no puedo dormir, alguien que vivía aquí acabo con su vida, esta nota solo me ha atormentado, ha asustado a mi mente, y ya estoy lo suficientemente asustado, quizá encuentre algo mejor ahí fuera, mi madre siempre me decía esto: -Si no te sientes cómodo en un sitio huye de el. Ahora tal vez huya por mi propio miedo, pero tengo que descubrir que esta pasando conmigo, tengo que darme cuenta si es que realmente estoy vivo o muerto. 

Subo arriba y empaco todo los libros que puedo en un morral, siento un hondo dolor al observar que aun muchos quedaran ahí tirados, desperdigados por este piso lleno de polvo, que pronto las chiripas se lo terminaran de comer y que ellos pasaran a la historia, pero no los puedo llevar a todos al menos estos los que he cogido me serán útiles y necesarios, hay gente que cree que los libros no te ayudaran, que si tu vida peligra, que si te pierdes en el bosque, o alguna isla desierta, el agua y el alimento serán tu prioridad, pero luego de que tengas el agua y el alimento, tu mente necesita recomponerse, olvidarse del mundo que vive, y solo un libro será tu salvación en ese momento, el alejara tu aburrimiento y ese estrés que siento casi a diario, que fue el causante de tantos infartos, quedara disipado como  el polvo es disipado con el aire.

Cuando me dirijo afuera, y me despido por fin de esta casa, un pequeño cuadro situado en la puerta trasera capta mi atención, no tiene pintura alguna solo una nota en letras grandes y luego de mirarla desee nunca haber pisado esta casa, la nota decía: “La soledad desgarra el alma”. Miro con rabia el cuadro y lo tiro al piso, una vez afuera luego de saltar el pequeño muro, me encamino con la mente en alto hacia un destino muerto, mi corazón esta hecho polvo, mi mente en blanco, afuera empieza a morir la tarde, se que debí salir en otro momento de la casa, mas temprano o quizá debí quedarme otro día, esa ultima idea la repaso varias veces ¿Y si me quedo? pero, cuando estoy apunto de regresarme lo niego rotundamente ya salí de ahí.

-Diablos. Mascullo. –Que aburrida vida. Murmuro a la nada, esperando alguna respuesta esperando que tal vez, el monte,me respondiera: –Tienes razón chico. Pero ante aquello solo croa una rana, me rió y me encamino hacia donde me lleve el horizonte.

-Hey espera. Murmura una voz lejana que me hace detenerme en seco, esa voz solo esa voz femenina, hacen que mi corazón se detenga como lo hizo todo mi cuerpo, hacen que me quede largo rato mirando al frente, porque se que si volteo y no consigo nada, me creeré un loco, y entonces marcho, a sabiendas que ahí no hay nadie, que es solo mi imaginación que me esta haciendo otra de sus jugadas. –Espera. Hablan de nuevo, y es entonces cuando giro mi cabeza, y ahí esta ella, la chica del bosque la que imagine de otra vida, la que pensé una alucinación.


Notas:
1-Lo que dice Keila Ramos es totalmente ficticio, nunca existió alguna Keila, es producto de mi imaginación. 

2- Una de las principales enfermedades del hombre es su inquieta curiosidad por conocer lo que no puede llegar a saber.


Blaise Pascal