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miércoles, 5 de agosto de 2015

Corazón de tinta, Cornelia Funke.


Sinopsis:


Quiénes son de verdad Dedo Polvoriento, Capricornio o Lengua de Brujo lo sabrá la joven Meggie por las respuestas que encuentre en un viejo pueblo de las montañas de Liguria... y también en un libro. Cuando Mo, el padre de Meggie, saluda a un extraño visitante que aparece en su casa, la niña siente que aquella persona emana un peligro, quizá una gran amenaza contra su padre... y entonces huyen al sur, a la casa de tía Elinor, propietaria de una de las más fascinantes bibliotecas que uno pueda imaginar. Meggie descubrirá que los forasteros que misteriosamente aparecen y desaparecen, como aquel visitante nocturno, llaman a su padre Lengua de Brujo, ya que tiene el don de dar vida a los personajes de los libros cuando lee en voz alta. Esta nueva novela de Cornelia Funke es magia, es mágica y es fantástica: es un viaje al mundo de los libros, una gran novela de aventuras y una declaración de amor a los grandes textos universales que cautivan a los lectores. Y también, una lucha feroz entre ficción y realidad, y entre bien y mal.

Opinión personal:


Este libro es el inicio de una hermosa saga, en donde los protagonistas son los libros y los lectores, ¿no es un mundo hermoso?

Conoceremos a Meggie, una niña que ha crecido entre libros, encontrando en ellos un escape a una vida sin madre y con un padre amoroso pero roto por esa ausencia. Todo cambia el día que su padre recibe una visita de un extraño personaje, de ahí comenzara una aventura en donde conocerá los secretos de una poderosa habilidad que los malos codician y que puede alterar la realidad tanto en el mundo real como en el de la ficción, aunque eso hace surgir una pregunta ¿un mundo de ficción es real para sus personajes?

Con villanos memorables, escenarios intrigantes y una dosis de amor; este libro llena las expectativas, ¿te atreves a leerlo en voz alta?, no vaya ser que la ficción se mezcle con la realidad.


La historia me mantuvo muy entretenido, los personajes agradan y son creíbles, dejan claros sus temores y en la mayoría de los casos su motivación. Hay frases muy bonitas y descripciones bien estructuradas, se los recomiendo no se arrepentirán.

Recuerden el correo es el siguiente literatura_pjblog@hotmail.com, no olviden escribirnos sus dudas, sugerencias o pedidos, con el mayor de los gustos responderemos a sus comentarios. En este correo tomo los pedidos de libros.

Juan Carlos Cortes

lunes, 3 de agosto de 2015

Concurso "La Mejor Historia"- Relato # 3

Anoche cruzamos la misma acera.
Tu corazón y el mío.
Anoche nos despedimos con un último beso de -no amor.
Anoche mi melancolía quiso saludarte y se topó con tu torpeza.
Anoche me olvidé por un instante y te sonreí como antes.
Te viste sorprendido ante mí, intentando preguntarme ¿qué nos sucedió?
Y yo te respondí: La vida, querido mío.
Anoche quisiste retroceder el tiempo. Tomar mi mano, rosar mis labios.
Pero ya no era tiempo de amarnos, no anoche, amigo mío.
Anoche te prometí no olvidarte y hoy te escribo para guardarte entre mis líneas, a ti y a esa noche.
Anoche, dijiste muchas cosas y me gusta pensar que lo dices porque es lo que yo quiero escuchar, pero querido niño. Hay cosas que jamás debiste decir.
Aquellas palabras escuchadas por otros oídos, serían puñales en corazones endebles.
No debiste decir que no hay amor.
¿Es que acaso tú estás loco?
-         Solo por ti.
-         Vete ya
-         Ven conmigo
-         Ya no es tiempo de hacer locuras
-         Por favor.
-         No
-         Te am…
-         Calla
-         Lo siento.
-         No importa ya.
Anoche, pasó por mi mente mentirte, decirte que te amo, pero, me miré en tus ojos.
Y no quiero hacer lo que tú haces con otros ojos.
Anoche… quise mentir, quise hacerte sentir amado, como sé que no lo estás.
Pero, no soy quien para hacerlo.
Anoche, te fui sincera y ya no te quiero.
Lo siento.
Por primera vez la noche no nos ganó y engatusó con su oscuro manto de deseo.
Anoche fui fuerte y te rechacé.
Anoche…
Anoche.


Anoche nos despedimos con un último beso de -no amor.Pamela Reategui -Peru

Concurso "La Mejor Historia"- Relato # 2



La Lista


Tengo una lista de cosas tengo  que hacer, te  confieso, 12 cosas en mi lista, ¿Por qué no llegue a 15 siquiera? Pues para que veas que mi vida es algo aburrida actualmente, pero aquí entre nos, llegue a 13, pero borre una, la que menos me debatía entre borrarla o no, no es que sea supersticiosa, pero vamos, esta lista la encontrarán  y no, por alguna razón no quiero que piensen que puse 13 porque entonces sí que pensarían que fue algo que tenía que ver con algo que realmente no tiene nada que ver.
Mi vida ha sido una serie de desaciertos de unos años para  adelante, no es mala suerte ¿O sí? No importa, no creo mucho en que el destino está escrito en las líneas de una mano, porque entonces la línea de mi mano, no abarcaría toda la palma, o eso creo.
Hoy es noche de un martes, es otoño ahora, por lo que corre una brisa fría y el viento levanta algunos desperdicios que la gente vota a la calle.  He quedado con Juan, un amigo que conozco hace unos años, fue mi vecino durante algún tiempo y ahora vive casi al otro lado de la ciudad con una novia chaparrita, de un metro cincuenta tal vez, tiene pecas y el cabello todo rizadote, me hace gracia cuando la veo, ahora ella está de viaje visitando a sus padres o engañándole con otro hombre, no te creas, esas mosquitas muertas son de las peores, sí te lo diré yo, pero claro,  nunca le insinuaré eso a Juan, nunca le diría que vi a su novia perfecta con un tipo, bien acobijados la otra noche en el cine. No, no, claro que no le diré eso. ¡Oye, yo no soy una chismosa! O tal vez, se lo diría, si él no anduviera presumiendo lo perfecta que es la señorita, “Me recuesto en brazos de otro hombre”, en fin. Me molesta un poco que nunca me haya propuesto a mí para andar formalmente cuando tuvimos la oportunidad, no es que ahora, lo aceptaría, porque aunque Juan es todo un buen prospecto y es la clase de chico que les presentarías a tus amigas solo para alardear de tu buen gusto y suerte, no es la clase de chico que presentarías a tus padres. No, Juan, lo siento, no somos el uno para el otro, aunque esta noche tu cama piense lo contrario. Sorry,sorry, si piensas que soy una perra, eso está bien por ahora.
En la lista el número 9,check. Listo y hecho.
La otra noche con Juan no fue ni de lejos perfecto, pero no estuvo nada mal tampoco. Hay algo en sus brazos, aunque sabe besar y me hace rogarle por uno más, siento que es solo eso, piel con piel y nada más, no hay sentimientosy estoy harta de eso, pero era necesario hacer aquello, era necesario decirle a Juan lo que sentía y no con palabras porque entre nosotros no hay nada ya que decir, y ese es el problema y no importa, ya le puse punto final, así que olvídalo.
Domingo al mediodía, estoy cenando con mi padrastro y su nueva joven esposa con muchosbotox en la cara. Mi padre murió o me abandono o quien sabe qué. Okey, eso no es verdad, mi padre nos abandonó a mi madre y  a mí cuando yo era una bebe y luego murió en unaccidente de tránsito, maldito chofer ebrio, se llevó a once personas más con él. Maldito, resultaste ser un mal padre y aparte un borracho que salió a conducir su taxi alquilado y chocó y te mataste y mataste a otros, mi padre fue un asesino, pero no es algo que me guste recordar o decir, de hecho nadie lo sabe, nadie.
Mi madre se casó cuando yo tenía diez años, mi padrastro Joel es un buen tipo, la verdad nunca me llevo en sus brazos como he visto que otros padres lo hacen, pero tampoco hizo que me faltará algo, así que no me quejo de él, y aunque no tiene otros hijos me doy cuenta que el ser cariñoso no es su fuerte, ni su nada. Mi madre murió hace 6 añosy 3 meses, cáncer, no quiero hablar de eso. Mi padrastro se volvió a juntar con esta señora que prefiere que le diga “Lita” diminutivo de Carmencita, no entiendo por qué quiere que le diga así y no, no le doy, ni le daré ese gusto.
He venido a almorzar con ellosporque es lo más cercano a familia que tengo, exceptuando a la “no tengo 38, solo 30 años” a veces lo he llamado papá y hoy al despedirme le he dicho, gracias papá, pero muy muy bajito, seguro no me oyó, o tal vez si, ya no importa.
En la lista el número 10. Check y Listo.
He salido con algunas amigas, fuimos al museo, al cine, a una discoteca y luego a comer piernas de pollo, como si no existiera un mañana y el verano no esté a la vuelta de la esquina. Comimos tanto que la barriga nos dolió y nos pesaba caminar, sí, tanto así comimos. Me divertí tanto.
Ellas hacen preguntas de “cómoestásentu vida sentimental”- ¿Qué fue de él?  Nada, somos amigos - ¿Y el otro el que trabajaba, en en en, este que cocía ropa?- No cocía ropa, diseñaba (es mentira, pero así les dije a ellas) también somos amigos” - O ya sé, ¿Y tu amigo él él él, ay como se llamaba?- Sí, ya sé cuál, élestábien supongo. Ahí.
En la lista el número 11. Check y Listo.
La ultima cosa de mi lista, es la primera realmente, sí, es que la escribí primero, pero es lo último que queda por hacer y sí, le he estado rehuyendo a eso.
Compre la entrada hace  dos meses atrás, el tiembla en mi mano como una taza de café caliente. No sé por qué. Hoy se presentará en el teatro de la ciudad colindante, será un viaje de dos horas en un bus que hará paradas cada dos minutos, pero no hay de otra. Iré, iré. ¡Diablos, he dicho que iré! ¡Tienes que ir!
Tengo que estarallá a las siete de la noche en punto. A las tres de la tarde empiezo el ritual de embellecerme, si es que es posible, me baño, me depilo, trato de hacerme unas ondas en el cabello, lo cual ya es casi un imposible, al final a las 5 menos 20, estoy lista o eso creo, el espejo dice lo contrario, pero no me importa. Yo y el espejo nos llevamos jodidamente mal los últimos tres meses, el insiste en que me veo como un cerdo inflado a más no poder, no, no tengo anorexia actualmente, la tuve en mi adolescencia sí, pero mis padres me ayudaron, me trataron, me curaron y todo ese rollo, pero aun por momentos ese fantasma en el espejo se cuela por mi mente y se planta en el espejo, lo odio. Salgo de mi casa.
El bus tarda dos horas con 23 minutos a llegar a la otra ciudad y luego tomo un colectivo y luego una moto taxiporque me he perdido, hasta que por fin de tanto trajín logro llegar al teatro, 7:43pm, tarde, casi tarde, los mejores asientos están ocupados, ya lo sé, ruego al cielo no me toque sentarme detrás de un hombre de dos metros, porque entonces sí que estaré jodida, jodida, jodida. Esta manía mía de repetir las cosas.
El concierto no empieza a la hora pactada, pero eso es de esperarse, por suerte delante de mí se sienta un familiar que seguro es pariente de la novia de Juan, porque gracias a ella, tengo una vista genial de todo el auditorio y del estrado y de él.
Él. Un gran amigo. Alguien a quien alguna vez le conté todo de mí. Todo realmente.
La próxima hora trascurre entre un hermoso vaivén de sonidos y melodías que me hacen imaginar una primavera y con una vida donde no tengo esta lista de cosas que hacer. Una vida mejor con montañas para escalar y sueños y amistad y amores posibles… tal vez.
Cuando termina el concierto muchos van tras bastidores a saludar a sus familiares de la orquesta o incluso a pedir autógrafos o algo por el estilo, yo me muevo con ellos marcando distancia, no tan cerca para que no me vean, no tan lejos con la esperanza de que él me vea.
Ni una de las dos cosas pasa. Pero yo si lo veo, estoy tentada a abrirme un lugar entre este gentío y pararme frente de él y abrazarlo y conversar y apoyarme sobre su hombro y sentir que mis problemas ya no pesan, porqueél me está sosteniendo.
Luego todo se vuelve un poco borroso realmente. Algunas cosas están jugando en mi mente, estoy tratando de armar el rompecabezas de las últimas horas. Salí del teatro, no había buses, ni autos, sabe el cielo como voy a regresar a casa. Una vocecita en mi mente, me dice que regrese tras mis pasos, lo busque y le pida me aloje por una noche. Sigo en el paradero, no hay nada. ¿Es mi imaginación o esos dos tipos me han seguido desde la esquina del teatro? Camina, camina, me dice mi instinto, no te quedes parada aquí. Así que camino y rápido, muy rápido.
Y cosas pasan. Cosas malas pasan. Esos tipos con navajas, no tengo mucho dinero en la cartera, ellos piensan que sí, que me estoy resistiendo, y no recuerdo o no quiero recordar más.
Despierto, no sédónde estoy, no puedo recordar donde se supone debo estar. ¿Estoy ebria? No, yo no he bebido los últimos meses, sí, okey, tal vez no haya ido a todas las reuniones de alcohólicos anónimos ni a las citas con el psiquiatra, pero no he tomado alcohol, muy segura. ¿Perodónde estoy? Mi cuerpo se siente muy muy liviano, lo que es extraño. ¿Estoy un hospital? Por qué no luce como mi cuarto o como el cuarto de algún amigo, no es que me haya estado acostando con amigos tampoco. Ya te he dicho que no. Deje de hacerlo, lo de Juan solo fue… solo fue y ya. Detesto que siempre me juzguen por eso, es parte de mi pasado, todos tienen un pasado y yo no se los ando restregando en su cara, me gustaría que no hicieran lo mismo conmigo.
Sigo sin saber dónde estoy, salgo de la cama, ¿O no era cama?, es como si mi mente fuera un cuarto de cuatro paredes blancas, no puedo recordar nada, excepto mi nombre, mi nombre es... mi nombre es, lo tengo en la punta de la lengua. ¡Diablos!. Claro que sé mi nombre, no pienses que soy una enferma mental, solo que es como si no pudiera hablar, como si hubiera algo aquí en mi garganta, se siente como una tos que nunca sale. Llevo mis manos hasta mi cuello, siento algo abierto, como un corte y tubos.
Necesito llegar a un espejo, pronto, pronto. No hay espejos, no quiero volver a poner mis manos ahí, se sentía horrible. No estoy loca, solo asustada, aterrada, necesito que alguien me ayude ahora.
¡NO SE QUE DIABLOS PASO! ¡NO SÉ QUE DIABLOS PASA!
Camino y sigo caminando aunque no sé adónde estoy yendo, nada conecta con mis recuerdos, y no sé qué espero recordar, no sé adónde estoy yendo.
Paso horas en la nada, me he dado cuenta que estoy soñando, ¿Sino cómo me explico todo esto?, tiene que ser un sueño, así que no haré nada y me quedaré tranquila, hasta que mi yo decida despertar.
Pero el tiempo pasa, y pasa y sigue pasando y mi yo no despierta. No sé qué seguir esperando. Hay momentos en los que todo es sonidos y voces y ruidos y música y todo está bailando en mi mente y solo lo dejo ser, no sé por cuanto tiempo; estoy cansada y quiero que vuelva el silencio, pero no lo hace nunca, así que me esfuerzo por conectar las voces a la música, el sonido a algo, y es cuando lo hago que puedo identificar una voz, una chillona voz y un rostro lo acompaña, y es por primera vez después de mucho tiempo de nada, que recuerdo y veo en mi mente, un rostro tremendamente familiar y una voz, y los recuerdos ahora ya claros vienen y estoy viéndola en todos los escenarios, ya sé quién es ella, y como es, sé todo, y ella es igual a mí, ¿Es mi hermana gemela?, tiene que serlo, no obstante, yo no tengo una hermana gemela. Lo sé.
Los demás recuerdos, rostros y voces llegan poco a poco, algunos llegan acompañados de momentos dolorosos y otros de momentos felices que revivo una y otra vez, los momentos tristes sin embargo hacen que olvide cosas, y es complicado cuando tengo uno de esos recuerdos, vuelvo a olvidar quien soy y solo quiero dormir, dormir y no despertarme nunca, pero lo cierto es que tengo muchos momentos más felices que esos.
El tiempo sigue pasando y ahora escucho más claramente voces y el sonido de un piano que llega a mi como traído por el viento, su voz es tan mágica y los recuerdos vienen acompañando esa voz, aun no puedo llamarlo por su nombre pero él lo hace. Dice frases como “despierta, despierta”.
Estoy durmiendo, pero no sécómo demonios hago para despertarme.
Y lo peor es que, a ratos no quiero despertarme.
Ha pasado mucho tiempo aquí en la esquina de esta habitación contemplando mi cuerpo casi sin vida conectado a diezmilmáquinas que hacen lo imposible por traerme de nuevo a ese cuerpo, no es que este en mis manos hacerlo y la verdad no sé si lo haría, yo solo me he quedado aquí viendo a la fila de personas entrar y evaluarme, rumorear cosas que no se atreven a decir ni en voz alta cuando están a solas. Y también están la otra clase de personas, las que solo entran cinco minutos y de uno en uno, hay días solo entran tipos que ni me esfuerzo en recordar, dicen cosas como “quisiéramos que vuelvas” o “ve en paz” puff.
Sin embargo el otro día o no sécuándo, entro un chico, su rostro no me era familiar y por más que me esforcé no pude conectarlo a ningún recuerdo que tuviera de él, pero su voz y la forma en que me hablaba y en la que lloró por mí, sosteniendo mi mano, hizo que quisiera más que nunca meterme a mi cuerpo y limpiarle las lágrimas.
Él dijo que éramos amigos y dijo que yo le quería, supongo que sí, también dijo que él me amó. Y sí, sidolióporque lo dijo en pasado,  supongo que ya no lo hace, me pregunto que pude hacer para que él dejara de quererme. Él lloro todos esos cinco minutos más cortos de la vida y se fue, me duele un poco, por no ser capaz de recordarle. En otra ocasión vino un chico de cabello color de hojas caídas de otoño, dijo que era mi primer amor y viendo ahí, supongo que tuve buen gusto, se veía simpático, pero él no dijo más que cuatro o cinco palabras y antes de irse se despidió de mi cuerpo, lo cual me dolió, porque yo aún no estoy muerta, pero creo que él quería que lo estuviera o en efecto, no le importó.
Últimamente estoy muy cansada y los doctores y enfermeras no dejan de venir a verme a cada momento, siempre que una maquina lanza un pitillo, un montón de doctores me rodean, pienso que es mi fin, pero de alguna forma ellos consiguen seguir manteniéndome aquí.
En algún momento o día o noche, ya todo es muy difícil de describir para mí, llega un chico seguido de otros y otros, es raro, porque ahora están dejando entrar  varios al mismo tiempo, lo cual antes nunca paso, hago un esfuerzo por ponerme de pie y me acerco a ellos para escucharles, esto se está tornando extraño.
Se están despidiendo de mí, todos ellos, uno a uno, algunos de ellos se despiden reprochándome.
Quisiera poder decirles ahora que no me suicidé, okey, a lo mejor ¿Si lo hice? No lo sé, quisiera decirles que lo lamento, que nada estaba teniendo sentido, que ellos no me fallaron, que yo me fallé a mí, que quisiera tener una nueva oportunidad, pero aun así, de tenerla no sabría qué hacer con ella. Estoy hablándoles aunque ellos no me escuchan. Hasta que al final, solo queda uno de ellos. Y lo he visto antes, ya ha venido, pero no puedo darle el rostro, no puedo, no quiero.
Música. La noche del concierto. Última cosa que hacer de la lista. El teatro, esos tipos que me seguían. Empiezan a juntarse piezas del puzle en mi cabeza.
Pero él no me habla, saca una armónica de su bolsillo y empieza a tocar, de pronto estoy llorando, yo, no mi cuerpo. No, espera, mi cuerpo también, mi cuerpo está llorando.
¡ENFERMERA, MI CUERPO ESTA LLORANDO!  Estoy gritando para que alguien se dé cuenta que mi cuerpo esta reaccionado, pero nadie me oye o me ve, incluso él, él tiene los ojos cerrados con lágrimas corriéndole el rostro, tampoco me ve.
-         ¿Por qué? Yo te quería, yo te quiero, ¿Por quéno viniste a mí? Sé que no estamos juntos, pero podías haber venido a mí, dijiste que siempre seriamos amigos. ¿Por qué no te quedaste conmigo?¿Por qué ahora te vas? Hay tantas cosas que aún no hicimos, tantas promesas que me estás impidiendo cumplir. ¿Por qué?
Y un segundo y él se ha ido, con su música, y con sus recuerdos y con su alegría. Tal vez es hora de irme también yo, todos ya se han despedido de mí, ¿Aqué espero? ¿No era acaso este el plan inicial?
Y es cuando empiezo a dejarme ir, que abro los ojos y no puedo hablar.
En ese momento no entiendo nada, incluso los siguientes días tampoco entiendo nada, me toma muchos días entender todo y terminar de armar el puzle en mi mente.
No puedo hablar ahora, necesitaré terapia del lenguaje para volver a hacerlo. Mi mente ha borrado muchas cosas de ese día, de esa hora, de esos quince minutos más negros de mi vida.
Ahora tengo una nueva lista de cosas. ¡Quién lo diría!
Esta es la lista de cosas que pienso hacer hoy o cuando me den de alta de este hospital, que espero sea pronto. La comida es un asco aquí.
1.- Botar  las 30 pastillas que tengo escondidas en mi cuarto, ya no voy a suicidarme.
2.- Voy a retomar mis clases de alpinismo, si muero, que sea haciendo algo que me apasiona.
3.- Voy a ir a su concierto, donde sea y cuando sea y voy a ir tras bastidores a abrazarlo y cumpliremos todas las promesas que él me hizo, viajaremos juntos.
4.- Y por último y en primer lugar. Voy a empezar a vivir mi vida.



Autor: Flor Chávez – Perú
Edad: 25 años

domingo, 2 de agosto de 2015

Concurso "La Mejor Historia"- Relato # 1



Nombre: Jenisse Serrano.
País: Panameña.

                                                                   Pero llegamos tarde,
Te vi y me viste,
Nos reconocimos enseguida,
Pero tarde.
Maldita sea la hora que encontré lo que soñé,
Tarde.
(Ricardo Arjona)


Al parecer siempre llegó tarde.
Al principio pensé que estábamos destinados, aunque no sabía para que. Aun me lo sigo preguntando.
Me tope contigo en el jardín de infantes...
 Y que puedo decir, te odie desde el primer momento.
Eras el niño más malo y abusivo que conocí en esa época, no soportaba verte… pero quería verte, para que mentirme y mentirles. Era guapo. Si, era muy pequeña para eso pero que le vamos hacer.
Al siguiente año, ya no lo vi mas, no fue hasta seis años después que coincidimos en el mismo salón y ahora era el niño popular, e igual que las demás niñas, me gusto. 
Intente por todos los medios hablarle pero fui totalmente ignorada, por él y su grupo.
Recuerdo un día, no sé cómo llegamos a hablar de versos y poemas en el salón y el le dedico uno a mi mejor amiga. Esa fue mi primera decepción amorosa, pero lo olvidé como todas las cosas de mi infancia o eso creía.
Tres años después quedamos nuevamente juntos en el salón. Yo lo había olvidado, hasta que apareció aquel año y nos volvimos muy buenos amigos. Ya ni recordaba si sentía algo por el, estaba más grande y lo que paso antes era algo de la niñez. 
Terminó el año escolar y él cambio de colegio y perdimos el contacto.
Cinco largos años pasaron y nos encontramos en la universidad; lejos de nuestros hogares.
Él trabajaba y estudiaba; yo solo estudiaba, mis padres todavía me ayudaban.
Estudiábamos leyes y Dos años después en la fiesta de graduación sucedió. Terminamos en la cama, después de un par de bailes y de tragos. Al día siguiente amanecí sola. No supe de el después de eso.
El destino siempre nos unía y separaba, ya me estaba acostumbrando a eso.
Cuatro años pasaron desde ese encuentro. Lo volví a encontrar, se había casado y esperaba un hijo con su esposa. 
Lo vi feliz y al parecer su felicidad, me hacía sentir igual. El no pregunto por mis cosas, casi ni le dejaba. Quería saber todo de él, mi vida ya la sabia, para que hablar de ella.
Tenía un buen trabajo,  casa, carro, esposa, un hijo en camino. Estaba muy bien y me alegraba saberlo. Algo en mi pecho se expandía, algo parecido al orgullo pero todo era por él.
 Nos despedimos con un beso en la mejilla. Realmente me sentí mal por callar mis sentimientos, que se habían hecho más fuerte con cada encuentro inesperado y fortuito.
Pero no iba a estropear el momento. 
Siempre llegaba tarde a su vida.
Otros cuatro años pasaron, los llevaba contados, lo encontré en el kiosko donde compraba mi café y casualidad, trabajaba en el edificio que estaba enfrente del mío. Se había divorciado después que su hija falleciera por una extraña enfermedad. Me dijo que ahora salía con una muchacha y que le estaba yendo bien. 
Por primera vez me pregunto sobre mi vida, le conté que trabajaba en un bufete de abogados, tenía mis propias cosas, aunque me costó mucho.
Tuvimos largo rato de esa manera, hablábamos, salíamos a comer y otra vez se formó una amistad.
Un día él tocó a mi puerta, yo quede un poco sorprendida-asustada y emocionada. 
Nunca le había dado mi dirección no sé cómo llegó, una niña se asoma detrás de mí y él se sorprendió y pregunta que quien era, yo respondí que mi hija. 
Nunca antes le había dicho sobre ella, si me había casado, ni de mis padres, ni de mi vida personal en general.
―Estás  casada preguntó. Yo respondí que no. El se dio la vuelta y se marchó. Intente hablar con él pero fue imposible.
Un año después lo vi a lo lejos, no sabía cómo acercarme. El me vio y siguió su camino, hasta ese momento no había sentido roto el corazón y hasta ese momento me di cuenta que había estado enamorada de él desde jardín de infantes.
El miedo se apoderó de mí, las dudas, todo.
Había pasado un año pensando en hablar con él, hablarle explicarle y que me explicará su reacción al enterarse de mi hija.
Esta vez pasaron unos cuantos meses antes de verlo, esa vez contaría todo lo que sentía y que siempre había  guardado. 
Lo cité en un restaurante.
Cuando estuvimos cara a cara todo lo que quería decir se me escapaba. A él se le veía desconcertado y un poco molesto.
Me arme de valor y comencé preguntando por su reacción, el dijo que al verla le recordó a su hija eran muy parecidas, me dijo que en ese tiempo juntos llegó a sentir algo por mí, pero que él no podía quedarse, yo pregunté el porqué pero él no contesto a esa pregunta, lo único que dijo fue que hubiera sido egoísta quedarse cuando yo tenía que velar por alguien más. No entendía nada de lo que hablaba.
Pero continúe yo...le hable de lo que sentía de lo que esperaba de lo que quería… y lo que quería era a él. 
El me dijo que no, que no podía. Yo dije que sí, que si podía y entonces fue cuando le dije la verdad. Lo que me había callado durante años, porque no sabía cómo encararlo. Pero ya era el momento o se iría de nuevo sin saberlo.
Aquella niña que vio aquel día era su hija, nuestra hija.
El rompió a llorar y maldecía al mundo. 
Sentí entumecerse mi corazón y las manos me temblaban. 
Ella ya tenía 9 casi 10 años y el nunca lo supo hasta ahora. Soy la culpable de que ella creciera sin su padre. Soy lo más estúpido que hay en este mísero mundo.
El me dijo que no me sintiera mal. Que el culpable fue él. Siempre él. Ya que él se fue cuando vio a la niña. Quizá en ese momento le hubiera dicho la verdad pero el desapareció... Como siempre hacia cuando me veía, lo que sentía conmigo era muy fuerte y le temía. Mi corazón se regocijaba en sus palabras.
Aquel día él se fue conmigo a la casa, pasamos todo el día juntos, los tres.
 La niña le quiso como si lo hubiera conocido toda la vida. 
El sonreía y hasta lloro no sé si de alegría o por otra razón. 
Por primera vez no me sentía culpable y nerviosa estando junto a él. 
Por primera vez me sentía libre y feliz.
Por primera vez note que él había adelgazado mucho y que tenía grandes ojeras y se había rapado la cabeza. 
Pero igual lo vi guapo... igual que siempre.
Aquella noche hice el amor por segunda vez. Y esta vez fue la mejor de todas, la más maravillosa.
A la mañana siguiente me levante tan contenta. 
El ya no estaba en la cama. 
Salí de la habitación y comencé a buscarle. 
Llegó un momento en que toda la sonrisa con la que había despertado, se desvaneció. Había recogido su chaqueta y el portal estaba abierto. 
Las lágrimas corrían por mis mejillas no entendía, estaba paranoica. 
Quizá solo salió para ir a comprar algo. Me decía. 
Subí, me duché y me arregle para que cuando el llegará me encontrará lo más guapa posible. Ya no era una joven tan apuesta como antes y me daba miedo que no me quisiera, que no le gustara.
Pero toda ilusión se fue cuando en el tocador encontré una carta.
Leí: 
Para la mujer más especial que ha pasado por mi vida.
No me atreví a abrirla. Mis lágrimas se prolongaron, sollozaba, el alma se me escapaba, el corazón se estrangulaba sólo.
No quise leerla en ese instante. No pude ni tocarla, la deje intacta. 
Llame a mi madre y pedí que se llevará a mi hija, a nuestra hija. 
Y me quede sola en casa, ahogando mi pena en el alcohol. 
Hoy me levante… tome la carta, sólo la mire, no sé si realmente quería leerla, la deje a un lado otra vez. 
Pero ya es hora de acabar con esto.
Y aquí me encuentro con la carta en las manos, al igual que mi corazón.


De:(...)
Hola. Otra vez desapareceré de tu vida y esta vez para siempre.
(En este punto ya las lágrimas no me dejan ver, me las retire y continué)
Quizá no me perdones o quizá me entiendas. 
Espero que sea la segunda.
Te he conocido por mucho tiempo y a la misma vez he perdido el tiempo por no ver que tú eras lo que siempre anduve buscando. 
No me arrepiento de mi vida, ni de lo que hice para ser lo que hoy día soy. 
De lo único que me arrepiento es de no haberte visto desde el principio.
Eres la persona más importante que ha pasado por mi vida. 
Y no lo digo para hacerte sentir mejor, lo digo porque lo siento en mi corazón.
Déjame confesarte algo. 
Desde aquella primera vez que pasamos juntos me enamore. Pero no lo sabía aún. 
Mis padres ya tenían un trabajo para mí y al día siguiente de la graduación partí, luego conocí a Soledad y tuve mi hija con ella. Viví muy buenos momentos con ellas, no te lo negaré fue fabuloso. 
Hasta que Mi hija murió.
Desde aquello mi vida se fue a pique, perdí el trabajo, perdí mi matrimonio, perdí todo y luego apareces tu como un ángel... como mi ángel guardián y cuando te vi el mundo se giro patas arriba, no dejaba de pensar en ti, te soñaba, te anhelaba, pero no me atrevía a decírtelo, siempre te veías tan completa, tan segura que me daba miedo que  me rechazaras, preferí callar y seguir cómo amigos.
Aquel día que te vi con tu hija, el corazón se me rompió, pues no podía estar ahí, cuando tú ya tenías un compromiso.
Luego te vuelvo a encontrar cuando mi vida ya se está acabando.
Aquella vez te iba a contar que me habían diagnosticado cáncer, ese mismo día me lo dijeron.
No podía quedarme contigo, no quería ser una carga.
Y ahora te encontré de nuevo y no puedo ser más feliz.
Me diste el mejor día de mi vida.
Me diste una vida en un día.
Una familia, cosa que pensaba que ya no tendría.
Ves porque digo que eres mi persona especial, mi persona favorita.
No podía decirte esto en persona, no soportaría verte triste, ya te hice triste por mucho tiempo, aunque con esto también lo estoy haciendo.
Pero lo que jamás soportaría es ver tu lástima. No soportaría que tus ojos me vieran con lastima. Eso...eso si me destruiría.
Quiero recordar como tus ojos me miraron con amor y devoción mientras hacíamos el amor. Eso es lo que quiero recordar.  
Y quiero que me recuerdes tal y como siempre me viste. 
Quiero que me recuerdes como el que viste ayer. Un hombre feliz, realmente feliz, a un hombre que se sintió amado, un hombre que tuvo todo lo que quiso al final... y el final que quise fue lo que tú me diste.
Recuérdame así y también recuerda que las ame, que las amo y que las amare más que nada. 
Quizá pienses que solo fue por un instante pero créeme que fue el amor más grande. 
A veces los mejores amores son fugaces.
Pensé que me iría siendo nada. Pero ahora tú tienes una parte importante de mí. Mi hija, nuestra hija.
Al parecer siempre llegó a tu vida en el momento menos esperado.
Siempre llegó antes o muy tarde.
Me voy porque ya no me queda mucho tiempo en este mundo. Me voy llevándolas en el corazón, me voy siendo el hombre más feliz y completo del mundo.
Gracias por darme eso.
Te amo.
Hola a todos este es nuestra primer entrada del concurso déjennos saber que opinan de el en los comentarios y si les gusto, no olviden apoyar al escrtit@r :D